Los Murales de Osaka, por su monumentalidad y temática son, sin lugar a dudas, una de las colecciones que más sorprende a los visitantes.

La colección la conforman doce pinturas en gran formato realizadas a petición de Don Fernando Gamboa —promotor cultural, museógrafo y comisario de grandes exposiciones internacionales—, quien convocó en 1969 a un grupo de jóvenes pintores a participar en un proyecto colectivo, en el que se denunciaba “El angustioso desajuste de la equivocada aplicación de la máquina, la tecnología y la ciencia, no utilizadas para el beneficio y la armonía de los pueblos”, el cual se exhibiría en el pabellón mexicano, diseñado por el arquitecto Agustín Hernández, en la “Feria Mundial de Osaka 70”, cuyo tema fue “El Progreso y la Armonía para la Humanidad”.

Los destacados artistas —Lilia Carrillo, Manuel Felguérez, Fernando García Ponce, Arnaldo Coen, Francisco Corzas, Roger von Gunten, Francisco Icaza, Gilberto Aceves Navarro, Brian Nissen, Antoni Peyrí y Vlady— participaron en la creación pictórica de estos murales o pinturas de gran formato de seis por ocho metros. Dichos murales, después de haber sido exhibidos en Osaka, Japón, fueron resguardados por el INBAL y gran parte de ellos permanecieron enrollados por más de 40 años. En 1999, al concretarse la ampliación del Museo, el maestro Felguérez gestionó ante el INBAL, el que se integraran y exhibieran de manera permanente en esta gran sala del Museo. Finalmente se trasladan, restauraran y exhibe nuevamente el conjunto en nuestras instalaciones.

Claudia Álvarez
Previous post La ruptura
Next post Colección Colectiva